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ESPELEO RESCATE MEXICO

Hipotermia (2a Parte)

INVESTIGACIÓN SOBRE EL MOVIMIENTO DEL CUERPO DENTRO DE LA MASA DE AIRE.- El frío es un efecto físico-ambiental estático o dinámico que no siempre se comprende. Particularmente en la estación invernal enfrentamos los cambios drásticos de temperatura por lógica, que no siempre por conocimiento. El cuerpo experimenta frío según la rapidez de pérdida de calor, y en muchas ocasiones el viento es el factor primordial en la pérdida de temperatura corporal. Por ello es conveniente protegerse con las capas necesarias de ropa para evitar la pérdida de calor y utilizar tela aislante o "rompevientos" en caso de que la velocidad sea considerable. Cabe señalar que hay disminución de temperatura cuando la persona genera corrientes de aire al ejercer movimiento: correr, caminar, transitar en vehículos abiertos (bicicletas, automóviles, lanchas) o abrir las ventanillas de los auto transportes. El frío del viento es más radical en zonas montañosas, humedad y/o con presencia de nieve y hielo, por lo cual se deben tomar precauciones en las excursiones, ascensiones e incluso días de campo.

Todo montañista sabe por experiencia que se siente más frío expuesto al viento que cuando se está a su resguardo, aunque la temperatura ambiente sea en ambos casos la misma. El motivo es la acción refrigerante del viento, al igual que sobre el radiador de un automóvil, ejerce en las personas. Su mayor o menor efecto para cada temperatura del aire en particular (siempre que ésta sea lógicamente inferior a la del cuerpo humano para que no haya pérdida de calor), depende de la velocidad del aire en movimiento. Los seres humanos estamos constantemente produciendo calor, el cual forma una delgada capa de aire caliente próxima a la piel, a la que envuelve a modo de "escudo protector" contra el frío. Su espesor es directamente proporcional a la cantidad de calor que produce el cuerpo, e inversamente, entre otros factores, a la temperatura y velocidad del viento que tienden a hacerla desaparecer. Cuando la temperatura por sí sola, o la combinación de ésta con el viento, elimina este calor ambiental a velocidad superior a la que el cuerpo puede reemplazarlo, el escudo protector de aire caliente desaparece y se producen entonces las “quemaduras” causadas por la congelación, aunque la carne se encuentra cubierta.

En el caso particular del viento, su efecto refrigerante no puede medirse en forma directa, puesto que depende de la masa de aire que pasa, además de su temperatura. En realidad, el frío que se "siente" es debido a la cantidad de calor que el cuerpo pierde. En efecto, hay que tener en cuenta que, por ejemplo, el personal de cubierta de los portaaviones, cuando opera en agua gélida, se ve sometido prácticamente sin protección alguna, además de la baja temperatura ambiental, a la acción del viento y de la velocidad de la nave, lanzada a toda máquina para facilitar el catapultado aterrizaje de los aviones, y cuya resultante sobrepasa los cincuenta kilómetros por hora. Para una más correcta interpretación hay que tener en cuenta las siguientes observaciones:

- Cualquier movimiento del cuerpo dentro de la masa del aire, como correr, esquiar, ir en vehículo al descubierto o, incluso andar, produce recíprocamente el mismo efecto refrigerador que el viento. Por este motivo, la velocidad de este movimiento puede incrementar aún más la acción del viento natural, y por ello debe tenerse en cuenta su incidencia en ciertos casos, pues si bien ésta es mínima al marchar, no lo es cuando se desciende esquiando a gran velocidad.

- Cualquier ropa o material que proporcione alguna protección hace disminuir el efecto del frío sobre la zona que cubre.

- La humedad ambiental, la altitud y el cansancio, la ropa y el calzado mojado o, simplemente apretado, impidiendo la circulación normal de la sangre, acentúan la incidencia del frío. Por el contrario el entrenamiento y la formación física, el ejercicio o al estar expuesto a los rayos del sol, así como, obviamente, disponer de prendas de abrigo adecuada especialmente contra el viento, disminuyen el efecto del frío.

-Del mismo modo, cualquiera que sea la velocidad del viento, cuando la temperatura ambiente sea superior a un grado sobre cero, nunca produce la congelación de la carne.

- Por el contrario, la piel que sin estar protegida es expuesta al aire con temperatura ambiente de diez grados por debajo de cero, puede, por efecto del viento, sufrir lesiones mas graves.

Ejemplo: Con un viento de 24 km/h y una temperatura ambiental de -4ºC, la temperatura es de -5.5ºC.

LA HIPOTERMIA Y SÍNTOMAS PSICOFISIOLOGICOS.- Existe una temperatura y humedad óptimas del medio ambiente en la cual la capacidad psico-física del organismo humano es la mejor. Se afirma, que bajo la influencia del "estrés" del frío, la capacidad general del organismo se reduce. Existe igualmente una dependencia entre el enfriamiento, y la capacidad en el trabajo. Pocos son los trabajos experimentales sobre la influencia de las bajas temperaturas sobre el funcionamiento psíquico del hombre. Las observaciones y experiencias indican, que la disminución de la temperatura, después de un breve periodo de excitación, provoca un estado de apatía y desanima cualquier actividad. En el estado de hipotermia se disminuye la capacidad de reconocer las palabras, se debilita la memoria, especialmente la reciente, y se reduce la velocidad de respuesta. La velocidad de otras reacciones psíquicas está también disminuida. En el estado de hipotermia sufre también alteración el sentido subjetivo del tiempo, el tiempo transcurre más lentamente, se prolonga.

De las investigaciones experimentales de Poulton y Col (1965) resulta que la exposición de media hora a la acción de la temperatura de (0-2)ºC provoca una disminución de la percepción visual de un (25-30)%. Sin embargo la temperatura reducida junto con la acción del viento y la humedad reduce esta misma capacidad hasta un 50%. Una influencia esencial sobre los resultados de estas investigaciones tuvo la apatía general de los examinados. La temperatura disminuida influye igualmente en la debilitación de la crítica y valoración de la situación, que puede tener una importancia fundamental en la supervivencia en las altas montañas, exploración en cuevas, en el buceo submarino, etc. Sin embargo, la evaluación de la interdependencia de la conducta con el enfriamiento del organismo no es fácil. En investigaciones diversas se confirmó igualmente, que el enfriamiento del organismo no es una de las causas principales de accidentes, como los que ocurren en el buceo en aguas frías.

PSICO-PATOLOGIA EN LA HIPOTERMIA.- Seguramente todos recordamos el cuento de Hans Christian Andersen sobre la muchacha de los fósforos. En este conmovedor cuento está contenida una descripción literaria de las experiencias psíquicas de la congelada muchacha.
En la flama del primer fósforo encendido vio una vela rodeada por las manos: "Era ante un gran horno de hierro, con puertas y adornos de latón... La muchacha extendió las piernas para también calentarse y aquí la flama se apagó. El horno desapareció". En la flama del segundo fósforo vio el interior de una habitación, "donde había una mesa cubierta por un mantel blanco fluorescente, con una bella porcelana, y en una fuente, exquisitamente humeaba un ganso asado, lleno de ciruelas y manzanas". Cuando el fósforo se apagó, se pudo ver solamente una pared opaca y fría. La muchacha encendió el tercer fósforo. "Y he ahí que estaba sentada bajo el más bonito árbol de Navidad ... miles de veletas se encendieron en las ramas verdes, y cuadros de colores, como los que decoran las ventanas de las tiendas, miraban hacía ella. La muchacha extendió hacia ellos ambas manos pero aquí el fósforo se apagó". Entonces encendió el cuarto fósforo. En su reflejo apareció ante ella una anciana, apacible, clara, resplandeciente y amorosa. Abrazó a la muchacha y volaron muy alto, donde no había más frío ni hambre, ni miedo pues estaban con Dios. Al día siguiente los transeúntes encontraron a la muchacha con las mejillas rosadas, y con una sonrisa en el rostro; no esta viva, se congeló hasta la muerte, aquella última noche del año pasado. Andersen tomó en su cuento los más importantes contenidos de las alucinaciones que pueden acompañar al congelamiento. En las visiones alucinatorias de la muchacha de los fósforos se expresaron los anhelos más insatisfechos: de calor, de alimentos y de seguridad. Estos son, frecuentemente, las necesidades de la persona congelada.

CONDUCTA Y REACCIONES ERRÓNEAS.- En el año de 1939 Vernos afirmó que la frecuencia de accidentes de trabajo y el alto grado de lesiones es mayor, si los trabajadores laboran en altas o bajas temperaturas, por arriba o por debajo de 18ºC. La temperatura disminuida del medio ambiente provoca una reducción de las habilidades motoras, principalmente de los movimientos de precisión. Entre los trabajadores empleados en los frigoríficos se observó un moderado aumento de estados eufóricos, irritabilidad, dificultades de la concentración de la atención y diversas equivocaciones. La aparición de errores aumentó junto con la disminución de la temperatura. En las investigaciones en las cámaras de bajas temperaturas de (30-40)ºC se afirmó un aumento en los errores verbales. Los mismos sujetos de investigación no advirtieron estos errores, y por lo tanto no pudieron corregirlos.

EL FENÓMENO DE DESNUDO PARADÓJICO.- El fenómeno de desnudo paradójico en el frío fue descrito y denominado por Wendy en 1952. Esta descripción abarca 35 casos. En los años posteriores este mismo autor enriqueció la literatura con nuevos casos. Conductas parecidas han sido descritas en la práctica del alpinismo en las grandes alturas.  En la práctica criminal estos casos presentaron algunas veces graves dificultades, principalmente si se trató de niños o de mujeres. Erróneamente se sospechó de ataques sexual a estas personas. Conductas parecidas también suceden a las personas de edad avanzada, debido a cambios arterio-escleróticos del cerebro. La descripción de tales comportamientos paradójicos se pueden encontrar también en la literatura de las expediciones, principalmente de las expediciones árticas.
Por ejemplo: durante la expedición antártica de Scott en el año de 1912, se aconteció tal episodio en el comportamiento de Petty Evans: Unos días antes de su muerte por congelamiento, Petty Evans presentó trastornos psíquicos en forma de obnubilación de la conciencia y trastornos de la orientación. Unas horas antes de su muerte se arrodilló al lado de la tienda de campaña parcialmente desvestido, con las mangas arremangadas, y con una "salvaje" mirada en los ojos. Probablemente esta es la más antigua descripción del fenómeno de desnudo paradójico, aunque en aquel entonces no se reconoció como una reacción específica a las bajas temperaturas.

LA HIPOTERMIA Y LAS ALUCINACIONES.- Hasta ahora, poca atención se le ha dedicado a los trastornos de la percepción en el estado hipotérmico, principalmente a las experiencias alucinatorias, sus contenidos y su dinámica. Existen descripciones y relatos sobre las alucinaciones visuales o auditivas, sobre la percepción de figuras geométricas, sobre oír voces humanas y otros sonidos. Estas experiencias se presentan en los estados de congelación y/o agotamiento físico, frecuentemente en las altas montañas.
Vale la pena citar algunas descripciones elegidas de la literatura científica y expedicionaria referentes al tema.

1.- En el año de 1891 un alpinista y profesor inglés de química, regresaba de la cumbre de Ben Macdhui en las montañas de Escocia. Andando entre la niebla oyó tras de si consigo ruidos de pasos. Los oía cuando el mismo andaba. Cuando se detuvo, los ruidos de pasos también cesaron. En cada ocasión miraba a su alrededor, pero no había nadie. Fue dominado por ataques de pánico, asustado corrió varios kilómetros. En relato sobre está experiencia se transformó en la ahora conocida leyenda sobre el Gran Hombres Gris de la Montaña Ben Macdhui.

2.- Frank Smythe en el año de 1933, después de separarse de Eric Shipton en el campamento VI, decidió ascender la cumbre del Everest solo. Durante la ascensión sintió claramente, que no estaba sólo, que lo acompañaba alguien amistoso, con lo que se sintió seguro. Esta experiencia fue tan intensa, que en el momento de descanso quiso comer pastel de menta, lo dividió en dos partes y quiso compartirlo con su imaginario acompañante. Muchos años después, en las montañas de Escocia, y por lo tanto a poca altitud, Frank Smythe experimentó reiteradamente alucinaciones visuales. Interpretando este hecho, se dice de que probablemente existe una predisposición genética para este tipo de trastorno.

3.- El 24 de septiembre de 1975 a las 18:00 horas, Doug Scott y Dougal Haston subieron a la cumbre del Everest, después de 14 horas de ascensión con el uso de oxígeno. En la media noche se les terminó el combustible para cocer los alimentos. No tenían tampoco suficiente ropa para protegerse del frío. Durante la noche de insomnio, ambos experimentaron alucinaciones; sintieron la presencia en el hueco de nieve, de una tercera persona- el jefe del campamento base. El, de acuerdo con el anhelo inconsciente de los alpinistas, era la persona que podría abastecerlos del equipo necesario como bolsas de dormir, alimentos, oxígeno, para que de esta manera facilitarles la sobrevivencia en la noche.

4.- Peter Steele describió las experiencias de Bill Kurban durante otra expedición al Everest. Inadecuadamente vestido el alpinista se puso en camino desde la base al campamento III para la tienda de campaña, sufrió un violento enfriamiento. Estando ya en la tienda afirmó que tenía que orinar y salió de la tienda. No guardó ante esto adecuadas precauciones y cayó desde una gran altura. Durante la noche su comportamiento y declaraciones fueron irracionales, probablemente debido a las alucinaciones auditivas. Al siguiente día, en el descenso, no siguió los principios de seguridad, no se aseguró y afirmó que veía un hombre que yacía.

5.-  En febrero de 1976 una pareja de esquiadores cayó a una grieta de hielo en Materhorn, en los Alpes. Durante la segunda noche pasada en la grieta el hombre experimentó alucinaciones visuales: vio un funicular transportando gente; gritó para que se detuviera y se los llevara. Durante la tercera noche la mujer experimentó alucinaciones, también visuales, consistentes en señales luminosas, que tenían que significar que acudía ayuda. Experiencias parecidas les sucedieron a personas, que permanecieron por un tiempo prolongado en agua fría o en las balsas salvavidas ante bajas temperaturas.

6.- Paul Shook, piloto, cayó al mar en el Golfo de México. Al día siguiente después del salvamento todavía sentía el frío penetrante y experimentó en la noche síntomas de escisión. Se imaginó a si mismo de manera real, que lo encontraba una balsa salvavidas. En el primer momento le dijo al hombre de la balsa, que se dirigiera a la guardia costera y dió la posición exacta, en la que se encontraba. Después afirmó, que no era ésta la mejor idea y decidió regresar a la orilla junto con el socorrista. Este episodio le pareció muy real, como vivido.

7.- En diciembre de 1983, después de un ascenso con mal tiempo y bajas temperaturas Juan Manuel Leal, Enriqueta Godoy, Adolfo Matus y Jorge Flores Guillemín alcanzaron la cima del Aconcagua por la vía del Glaciar de los Polacos. La ventisca los sorprendió en la cima y debieron escapar hacia la canaleta para improvisar un vivac. Jorge Flores se trastornó por agotamiento e hipotermia. El viento y la nevada mantenía la temperatura por abajo de los 15ºC. Jorge sólo descendió algunos metros y se sentó al borde de una gran roca. Se despojo de la chamarra, el rompe viento, los guantes, los lentes y una bufanda. Lanzaba grandes carcajadas mientras columpiaba los pies a la vez de que bromeaba por el hecho de que pronto todo acabaría. Juan Manuel subió lentamente hacia la cumbre principal, lo abrigó, logro establecer un diálogo y lo condujo lentamente hacia el vivac. Al día siguiente, y hasta la fecha, Jorge no recordaba de sus acontecimientos, y sólo tenía congelamiento de segundo grado de las falanges de los pies y los dedos de la mano derecha.

8.- También en mis propias experiencias, (dice el Dr. Zdzislaw Ryn) de mi estancia en el altiplano boliviano del año 1979. Mi motocicleta averiada me obligó a una estancia imprevista en un terreno despoblado en la confluencia de las fronteras de Bolivia, Perú y Chile, a 4200 m.s.n.m. La temperatura descendió significativamente por debajo de cero, y pasé la noche envuelto únicamente con la lona de la tienda de campaña. Por la mañana la nieve me cubrió. Después del gran esfuerzo del día anterior y de una noche de insomnio, por la mañana escuche las voces de mis amigos, con los que varios años antes participe en una expedición a las montañas. Entre las voces escuché también la voz de mi esposa. Los interlocutores hablaban claramente sobre mí, sobre la difícil situación; reflexionaban si sobreviviría esa noche, bromeaban y también se burlaban de mi frivolidad. Con miedo salí de la tienda y entre la niebla que se disipaba observé en el valle los contornos de una aldea de un cuento, sobre las casas se elevaba el humo de los fuegos. Esta visión me asustó, debido a que consideraba, que no eran alucinaciones visuales. Pero después de un breve lapso, la niebla se disipó y la imagen de una aldea indígena se manifestó real.

Y todavía dos casos más de la práctica de socorro montañés en Los Tatra, Polonia:

- El primero se refiere a un hombre de 22 años, que en febrero de 1985 se encontraba acompañado en las montañas, donde durante el fin de semana consumieron considerables cantidades de alcohol. Esta persona bajo el influjo del alcohol se durmió o perdió la conciencia y en tal estado, abandonado por sus acompañantes, paso la noche en una rústica cabaña.  La temperatura descendió a -26ºC. Al día siguiente fue encontrado en grave estado: su cuerpo estaba rígido y frío. Se observaba solamente una respiración lenta y superficial, la frecuencia cardiaca era de 20 latidos por minuto. Transportado al más próximo hospital en estado inconsciente; tenía las pupilas dilatadas y rígidas, sin reacción a la luz, ausencia de pulso periférico, y la presión sanguínea no se podía medir. La temperatura del cuerpo, medida en el recto era de 22ºC. Durante la acción de reanimación, se presentó fibrilación ventricular y cese de la circulación. Se aplicó desfibrilación y RCP, lo que restableció el ritmo cardiaco y respiratorio. Después de elevar la temperatura corporal a 35ºC el paciente recuperó la conciencia, presentó episodios de agitación psicomotriz, manifestó hipersensibilidad a los estímulos auditivos y visuales, tuvo alucinaciones simples visuales bajo la forma de puntos luminosos. El periodo de tiempo de la embriaguez a la recuperación de la conciencia estuvo cubierto por una completa amnesia. Por varios días el estado de ánimo del paciente estuvo deprimido con elementos de disforia. La congelación de manos y pies no requirió intervención quirúrgica. De acuerdo con la opinión de los médicos, el alcohol consumido, aunque facilitó y aceleró el enfriamiento del organismo, también pudo jugar un papel en la protección de los efectos del enfriamiento.

- Un efecto similar del alcohol lo subrayó Laufman (1951), descubriendo la salvación de una mujer congelada encontrada en la playa. La temperatura de su cuerpo era únicamente de 18ºC. El segundo caso se refiere a un muchacho de 7 años, que salió para las montañas Trata en compañía de su tío. Debido a la neblina, se extraviaron y tuvieron que pasar la noche sin tienda de campaña, en una temperatura por debajo de cero. En la mañana el muchacho cayó en un estado de somnolencia y experimentó alucinaciones visuales hiponogógicas, de contenido placentero. Cuando el muchacho perdió la conciencia, su tío descendió al más próximo refugio y llamó al socorro de montaña. El niño pasó 35 horas en las montañas, de las cuales 7 horas estuvo inconsciente. Después de ser transportado en helicóptero al hospital, su estado era grave; la respiración era de 6-10 por minuto con periodos de apnea, la presión arterial imposible de evaluar, sin pulso. La frecuencia cardiaca era de 130 por minuto. Presentaba una rigidez muscular plástica general, opistótonos, las pupilas sin reacción a la luz. En base a estos síntomas el estado de hipotermia se valoró en (27-30)ºC de acuerdo a la escala de Gross-Brockhoff. A medida que se elevaba la temperatura apareció la reacción pupilar a la luz, se disminuyó la rigidez muscular, el muchacho empezó a emitir sonidos inarticulados y perseveraba. Después de la recuperación de la conciencia presentó una completa amnesia retrógrada. Por algunos días se mantuvo la ataxia, y un estado de ánimo deprimido, con episodios de irrita e hipersensibilidad a los estímulos externos. Permaneció una leve parecía del nervio tibial izquierdo. Las experiencias alucinatorias en la hipotermia ejercieron influencia en el comportamiento.

EL CONTENIDO DE LAS ALUCINACIONES.- Algunas experiencias de la hipotermia se parecen a las ilusiones. Consisten por ejemplo, en una errónea evaluación de las distancias. Una percepción deformada de los objetos o de los efectos sonoros existentes en la realidad. Sobre el contenido de las experiencias alucinatorias en el estado de congelación deciden los deseos físicos o psíquicos. La persona que se encuentra en una situación de peligro alucina voces o ve personas que se apresuran a ayudarle. Algunas veces el contenido de las alucinaciones se convierte en sujetos o personas, sobre las cuales intensamente se pensó previamente. El contenido de las experiencias alucinatorias puede tener también relación con el miedo o terror. En un estado de intenso miedo, fácilmente se llega a juicios erróneos de la realidad circundante, objetos o personas. Fácilmente surgen experiencias ilusorias o alucinatorias. Los participantes de las expediciones polares frecuentemente sufren miedo ante el aislamiento y el alejamiento.  De esto se puede derivar la convicción delirante, que serán olvidados o abandonados por sus acompañantes que tienen que acudir a ellos. Simpson (1972) dirigió la atención que los expedicionarios polares durante la noche polar, padecen un intenso miedo a la muerte. Esto resulta de la desorganización del ritmo biológico, al cual estaba habituado el organismo en el periodo previo a la expedición. Las bajas temperaturas del medio ambiente -de acuerdo con los expedicionarios- colaboran a esto en grado significativo.

¿PORQUE EN LA HIPOTERMIA SE PRESENTAN ALUCINACIONES?.- Se confirmó que las experiencias alucinatorias se presentan cuando la temperatura corporal desciende por debajo de 32ºC. Las alucinaciones descritas por los alpinistas generalmente se relacionan con la hipoxia simultánea. Sin embargo en muchos casos se presentaron en bajas o medias altitudes, donde el factor hipoxia no es importante. De las observaciones aéreas son conocidos casos de descompresión de la cabina del avión a muy grandes altitudes. Los cambios secundarios metabólicos en el cerebro producidos por la hipoxia, fueron probablemente la causa.

Diversos autores intentan, de diferentes maneras, esclarecer el mecanismo de estas experiencias. Se pueden encontrar aquí tres diferentes interpretaciones. La primera intenta explicar las alucinaciones por medio de mecanismos de la hipoxia, resultado de una disminución del flujo sanguíneo cerebral. La segunda habla sobre el mecanismo auto-hipnótico, principalmente en aquellos casos donde las personas permanecieron en el límite entre el sueño y la vigilia, los actos ejecutados fueron monótonos o rítmicos. Así acontece en situación de soledad, por ejemplo, en los marineros, alpinistas o espeleólogos solitarios, por lo tanto en situaciones de privación sensorial y ausencia de estímulos del medio ambiente. Existe todavía otra posibilidad, no se puede excluir, que en algunos casos las experiencias alucinatorias descritas fueron de naturaleza psicótica, por ejemplo, esquizofrénica, y el "estrés" del frío o de altura fue únicamente un factor liberador.

CONCLUSIONES.- Las bajas temperaturas del medio ambiente pueden ser un "estrés" liberador de diversas reacciones psíquicas, entre ellas también de experiencias alucinatorias. El frío participa en estos casos sinergéticamente con otros factores traumáticos como la hipoxia, el agotamiento físico, la privación del sueño, la ansiedad o los narcóticos. Este tipo de deformación patológica de la percepción puede llevar a comportamientos peligrosos que amenazan incluso la vida. La muerte en tales casos es tratada como resultado del enfriamiento del organismo. Las conductas irracionales de algunos pacientes pueden ser tratadas erróneamente como suicidio. Las alucinaciones en hipotermia, a través de su contenido, tienen una función de mecanismo patológico de defensa en situaciones que amenazan la salud o la vida. Por otra parte, sin embargo, pueden constituir una causa directa de conductas y reacciones peligrosas para la vida.

Referencias Bibliográficas (s.e.u.o.): Manuales de PHTLS y ATLS

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